Desde el Cuerpo de Bomberos Voluntarios del Paraguay (CVBP) informaron sobre la explosión del compresor de una caldera de una fábrica textil, ocurrida en el barrio Santa Lucía de Lambaré. Hasta el lugar llegaron los bomberos, que en un primer momento no podían ingresar al sitio porque los portones estaban cerrados.
Después del estruendo personal de vigilancia solicitó la presencia de los cuerpos de emergencia quienes evacuaron el sitio.
Una explosión dentro de una empresa de lácteos dejó saldo de dos personas muertas, además esta detonó una fuga de amoniaco por lo que tuvo que ser evacuada, los hechos ocurrieron en el municipio de Lagos de Moreno, Jalisco.
Bomberos Voluntarios confirmaron que la fuga de amoniaco fue controlada y que 30 personas fueron derivadas hasta el Institución de Previsión Social por intoxicación. Se desconocen exactamente los motivos del siniestro, pero presumen que se trataría de una explosión accidental en la cañería.
El comisario Miguel Fernández explicó que el accidente ocurrió a las 17:30 aproximadamente dentro de la fábrica de embutidos.
El hotel Lenox en Boston fue evacuado por equipos de bomberos el sábado por la tarde y los huéspedes fueron reubicados en hoteles cercanos después de que un transformador explotara en la parte trasera del edificio, dijeron las autoridades.
El bombero Jhon Díaz de Sopó, Cundinamarca, perdió la vida al recibir una descarga eléctrica mientras combatía un incendio.
El Cuerpo de Bomberos de Cundinamarca comunicó el fallecimiento del cabo Jhon Díaz, un valiente bombero que perdió la vida mientras atendía una emergencia en un sector afectado por cables de alta tensión en un predio rural de Sopó.
Las llamas, provocadas por una máquina de fuego frío, no pudieron controlarse hasta pasadas dos horas y media desde que arrancó el operativo formado por una decena de vehículos y una treintena de bomberos
Imagen de archivo de las labores de investigación en las discotecas Teatre y Fonda Milagros de Murcia, tras el incendio que costó la vida de trece personas. EFE/Juan Carlos Caval
El fuego que arrasó las discotecas Teatre y Fonda Milagros en la madrugada del pasado 1 de octubre fue cogiendo fuerza lentamente, pero se convirtió en una trampa mortal. El incendio, que terminó en una tragedia que costó la vida a trece personas, “tuvo que producirse mucho antes de ser detectado, por el estado de las llamas que se apreciaban y la velocidad con la que se propagó por toda la discoteca y establecimientos cercanos”, desvela un informe de 77 páginas del grupo de delitos contra las personas (UDEV) de la Policía Nacional.