Un particular episodio sucedió en relación a un accidente de trabajo en Alboraya: una comunidad autónoma de Valencia.
Todo sucedió el viernes a la tarde cuando un trabajador ecuatoriano sufrió una caída desde el andamio que estaba desmontando en un edificio de tres plantas en la calle Tavernes Blanques de esa localidad.
Inspectores de la Secretaría de Trabajo y dirigentes de la Uocra se hicieron presentes ayer en la obra de desagües pluviales en donde el jueves por la tarde se produjo el derrumbe de una zanja atrapando a dos obreros, hecho que afortunadamente solo produjo lesiones en los operarios pero que podría haber sido una tragedia.
La inspección fue para constatar si se estaban cumpliendo con las medidas de seguridad y si los obreros contaban con equipos de protección para llevar adelante estas tareas.
En este caso la empresa VialTec que tiene a cargo la ejecución de esta obra fue apercibida por la cartera laboral ante la falta de cascos, arnés y otros elementos.
Los hechos ocurrieron cuando el empleado soldaba una estructura metálica cerca de cables de alta tensión.
Un obrero resultó con quemaduras al recibir una descarga eléctrica mientras realizaba trabajos de soldadura de estructura, en un segundo piso de una obra en construcción en la colonia Los Viñedos de Torreón.
José M., de 50 años, se encontraba realizando tareas de albañilería cuando se precipitó al vacío en una obra ubicada en Pellegrini al 800. Fue trasladado consciente al Sanatorio de la Mujer.
Un obrero de la construcción se encuentra en grave estado tras caer de altura en una obra de Pellegrini al 800, en el macrocentro de Rosario, aunque al momento se desconocen las causas.
Lucas González tenía 22 años y quedó sepultado este martes al mediodía por restos de molienda de cereal en el molino Indelma mientras cumplía tareas de limpieza. Falleció en el hospital público de Casilda. Aseguran que no tenía elementos de seguridad
El siniestro, que se repite en su forma pero cada vez tiene un nuevo nombre y apellido, fue en la localidad santafesina de Sanford poco antes del mediodía de este martes. Lucas González tenía 22 años y quedó sepultado por restos de molienda de cereal en el silo de un molino mientras cumplía tareas de limpieza. Los Bomberos pudieron rescatarlo por un ingreso lateral de la estructura, con vida pero descompensado. Los médicos del servicio de emergencias ordenaron su traslado a un centro de salud de Casilda, donde falleció.
El accidente habría ocurrido este miércoles dentro de la planta industrial que opera Alto Paraná en Puerto Esperanza. Por el hecho hubo dos personas heridas, uno de gravedad que fue trasladado a Posadas.
Fuentes consultadas por MisionesCuatro.com revelaron que los operarios estaban trabajando en la altura, en la reparación y recambio de una zona vidriada de la planta. Al parecer, reventó una mirilla y los trabajadores fueron rociados con vapor condensado a alta temperatura.