Muere un trabajador sepultado en la obra del acueducto de la termoeléctrica

Otro resultó herido de consideración. Investigan si hubo deficiencias en la seguridad.


El cuerpo del trabajador fallecido yace junto a la zanja que se derrumbó.


Juan Correa, de 50 años, fue el trabajador fallecido en el incidente.


El accidente se produjo en la obra del acueducto de la Termoelectrica.


Villarreal, de la UOCRA, se presentó inmediatamente en el lugar.

En un trágico accidente, que se produjo en la mañana de ayer, un trabajador murió al ser sepultado por tierra al derrumbarse parte de las paredes del pozo que se estaba construyendo como parte de lo que será el acueducto que permitirá que la Termoeléctrica Manuel Belgrano reciba agua del río Paraná, para refrigerar sus turbinas.

El hecho se desencadenó cuando dos empleados de la empresa Geodrill, que estaban trabajando en el interior de una zanja en donde se estaban colocando los caños del acueducto, a la altura de la planta de Petrobrás Campana, en un predio privado, quedaron atrapados al desmoronarse la misma. Por todos los medios, sus compañeros intentaron rescatarlos con palas hidráulicas y hasta con sus propias manos, pero cuando lograron sacarlo uno de ellos ya había fallecido. El segundo trabajador fue estabilizado en el lugar por médicos de una empresa de emergencia, y luego fue trasladado al hospital San José en donde fue intervenido quirúrgicamente por una lesión en su pelvis. Su estado es reservado, pero está fuera de peligro, según confirmaron allegados al trabajador, identificado como José Juárez, domiciliado en la localidad de Lanús.

El trabajador fallecido fue identificado como Juan Correa, de 50 años, también oriundo del oeste provincial.

En el lugar también trabajó personal de bomberos con los móviles 34 y 35 y personal policial que labró las actuaciones pertinentes.

Según distintas fuentes consultadas, podría haber habido deficiencias en la seguridad de la obra, que incluso habrían sido marcadas por los responsables de la seguridad de la misma.

Este es el primer accidente grave que ocurre en la que es la construcción de la Termoeléctrica «Manuel Belgrano», en este caso en lo que es una de las obras anexas, la interconexión con el Río Paraná.

Fuente: www.laautenticadefensa.com.ar

Por mejores condiciones laborales

Para celebrar el Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo, el Banco Nación realizará una jornada de concientización sobre la importancia de la prevención en accidentes de trabajo y enfermedades profesionales.

El 28 de abril no es un día como cualquier otro. Es el día en que más de 100 países recuerdan a los millones de trabajadores que son víctimas de accidentes y enfermedades profesionales. En el que el movimiento sindicalista mundial conmemora, desde 1996, a los muertos y heridos en el trabajo. Y en el que, desde 2003, la OIT comenzó a celebrar el Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo.

Para sumarse a esta conmemoración, la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT) organiza, desde 2004, la Semana Argentina de la Salud y Seguridad en el Trabajo y este año se llevará a cabo, a partir de mañana, la quinta edición. Se trata de un ámbito que reúne, una vez al año, a especialistas nacionales e internacionales, gobiernos, trabajadores y empleadores. ¿El objetivo? Intercambiar experiencias, exponer nuevas teorías y mostrar acciones concretas relacionadas con estos dos ejes.

Como adelanto de lo que sucederá, se puede decir que pese a los esfuerzos de algunos sectores, las cifras no son muy alentadoras. Según el informe de la OIT, Mi vida, mi trabajo, mi trabajo en seguridad , más de 2,2 millones de personas mueren cada año por accidentes o enfermedades relacionadas con el trabajo. Y se producen 270 millones de accidentes de trabajo no mortales, con un mínimo de tres días de baja laboral, y 160 millones de casos nuevos de enfermedades profesionales, es decir, aquellas causadas de manera directa por el ejercicio de una profesión u oficio.

Pero además de repercutir sobre la salud, y la vida de los trabajadores, una mala gestión del riesgo en el entorno laboral también afecta fuertemente a la economía. «El costo económico mundial de los accidentes de trabajo y las enfermedades profesionales equivale al cuatro por ciento del producto nacional bruto mundial», explica la OIT.

La prevención, una clave descuidada

Las estadísticas locales, por su parte, muestran una tendencia similar. «Pese a los avances tecnológicos en medicina, especialmente en traumatología, los períodos de baja laboral por accidente han aumentado, en promedio, de 13 a 27 días», comenta Juan González Gaviola, superintendente de Riesgos del Trabajo.

Y aunque la cantidad de trabajadores cubiertos en nuestro país se duplicó en los últimos diez años, los niveles de accidentabilidad también aumentaron. Según la SRT, en el último período analizado se notificaron 635.874 accidentes de trabajo y enfermedades profesionales, de los cuales casi un 85 por ciento registraron una baja laboral e implicaron más de 14,7 millones de jornadas de trabajo perdidas. Lógicamente, esto no afecta a todos por igual: en el último período, los accidentes crecieron en el agro y en la construcción, y el índice de fallecidos se disparó en la construcción con un 16, 3 por ciento.

El tamaño de la empresa también es un factor que parece influir: los empleadores con nóminas de entre 26 y 50 empleados presentan la mayor probabilidad de tener trabajadores lesionados. Para Roberto Pinto, presidente de la Sociedad Argentina de Medicina del Trabajo (AMA), esto se debe a que en las pymes se usa muy poca tecnología y no hay tanto control.

González Gaviola, por su parte, aclara: «Notamos que, muchas veces, la seguridad en el trabajo no está en manos de un especialista, y el empleador pierde de vista que el sistema de riesgos del trabajo no es sólo un seguro, sino que apunta a desarrollar la prevención». En este sentido, el empleador debe intentar eliminar el riesgo o, si no fuera factible, aislarlo o minimizarlo. Si aún así peligra la salud o la seguridad del trabajador, debe otorgarle elementos de protección personal, informarlo sobre los riesgos a los que está expuesto y capacitarlo».

El mismo problema surge al hablar de enfermedades profesionales. Aquí también Pinto resalta la importancia de anticiparse: «Cuando aparece una patología, la medicina del trabajo ya falló, porque es eminentemente preventiva y social».

Según las cifras de la SRT, desde hace tres años crece la notificación de enfermedades profesionales, y en el último período llegó a 12.229 casos. Casi el 90 por ciento de las afecciones registradas se agruparon en enfermedades del oído (44,7%), del sistema respiratorio (24,9%), del sistema osteomuscular y tejido conectivo (11,2%), del sistema nervioso (3,5%) y en traumatismos y causas externas (5,5%).

Para Gaviola: «Las estadísticas reflejan el déficit preventivo que existe en el país y que no ha logrado revertirse. Es fundamental la capacitación y el compromiso de empresarios y trabajadores, y un aumento y perfeccionamiento de la tarea de contralor del Estado».

Ana Moreno

Responsabilidad asumida y compartida

Según la OIT, para que el ámbito laboral sea lo más seguro y saludable posible, tienen que entrar varios actores en escena. Aquí, el papel que debería desempeñar cada uno:

Empleadores: tienen que garantizar que los lugares de trabajo, la maquinaria, el equipo y las operaciones y procesos sean seguros. También deben facilitar a los trabajadores la información y formación necesarias y, cuando las circunstancias lo exijan, suministrar ropa y equipos de protección apropiados.
Trabajadores: deben cooperar en el cumplimiento de las obligaciones de sus empleadores e informar de situaciones que presenten un peligro inminente. También deben cumplir con las instrucciones que reciben para cuidar su salud y la de terceros.
Gobiernos: una de sus competencias es establecer una política nacional en materia seguridad y salud en el trabajo, y un sistema eficaz de inspección y control. Y deberían recopilar datos estadísticos de interés sobre accidentes de trabajo y enfermedades profesionales.
Instituciones de educación, formación e investigación: Su función es crucial para concientizar sobre los riesgos laborales y el modo de gestionarlos eficazmente. La investigación, por su parte, proporciona una sólida base técnica y científica para evaluarlos y reducirlos.
Comunidad internacional: las organizaciones internacionales pueden comprometerse activamente para promover la seguridad y la salud en el trabajo.

Fuente: www.lanacion.com.ar

Mecánico muere cuando reparaba retroexcavadora

Como Antonio Alcántara Guevara de 27 años de edad, domiciliado en la calle Adolfo López Mateos No. 599 de la colonia Independencia, fue identificado el infortunado mecánico, el que nunca pensó toparse con la muerte en su fuente de trabajo

Reynosa, Tamaulipas. Un mecánico encontró espantosa muerte, al sufrir fuerte golpe de un brazo hidráulico de la retroexcavadora que estaba reparando, mismo que lo lanzó hasta un contenedor, donde quedó prensado hechos registrados ayer tarde en un predio de la empresa â??manejo integral recicladoâ?? ubicada en la colonia Esfuerzo Nacional.

Como Antonio Alcántara Guevara de 27 años de edad, domiciliado en la calle Adolfo López Mateos No. 599 de la colonia Independencia, fue identificado el infortunado mecánico, el que nunca pensó toparse con la muerte en su fuente de trabajo.

Informes obtenidos en el lugar de la tragedia, hacen saber que el occiso Antonio Alcántara, estaba reparando una falla hidráulica de la retroexcavadora, motivo por el que instaló una manguera de presión y pensando que ya todo estaba listo, pidió a su ayudante Roberto Rodríguez, activara la máquina, empezando a escapar aceite, originando que un enorme brazo de fierro al quedar sin control, lo golpeó terriblemente, provocándole una muerte instantánea, al provocarle fracturas diversas en su cuerpo y cráneo.

Tras el lamentable incidente, compañeros de trabajo del inmolado, llamaron a las autoridades ministeriales y de la preventiva, nublándose el lugar de agentes, para confirmar lo sucedido, arribando también socorristas de la Cruz Roja, los que al examinar el cuerpo manifestaron que â??ya nada había que hacerâ?? pues el mecánico â??ya había pasado a mejor vidaâ??.

Un trabajador que dijo llamarse Rodrigo Rodríguez, explicó a las autoridades que, el brazo hidráulico, en su descontrol originó movimientos bruscos para finalmente golpear al mecánico Antonio Alcántara, arrojando el resultado lamentable ya descrito.

El Lic. Carlos Silva Montemayor Agente del Ministerio Público Investigador de turno es quien con su oficial secretario acudió al lugar del incidente donde dio fe ministerial del cadáver del inmolado mecánico, ordenando que el cuerpo fuera llevado al Servicio Médico Forense para la práctica de la autopsia de ley.

Por su parte el Jefe del Grupo homicidios de la Policía Ministerial del Estado Fernando Miranda Guerrero, dijo que no hay delito que perseguir en este caso, porque la muerte del mecánico ha sido un mero accidente de trabajo, sin embargo, el Fiscal Investigador, levantó el acta correspondiente para integrarla como lo establece la ley.

Antonio Alcántara Guevara es el joven mecánico que encontró horrible muerte al ser golpeado por enorme brazo hidráulico de una retroexcavadora

Por: Guadalupe E. González/José Luís González Segura

Fuente: www.hoytamaulipas.net

La A.R.T fue responsable por no capacitar

En un fallo que ordena indemnizar a una trabajadora por un accidente laboral, la Cámara del Trabajo responsabilizó en forma solidaria a la A.R.T. e hizo hincapié en el incumplimiento de su deber de capacitación a la empleada. Los jueces entendieron que el infortunio se podría haber evitado si la actora hubiese sido instruida acerca de los peligros que acarreaba su actividad.

Fuente: www.diariojudicial.com

Para la Justicia del trabajo el estrés no es enfermedad laboral

Los jueces consideraron que esta patología se halla presente en cualquiera de los actos de la vida y que por lo tanto la ART no debe cubrirlo

El estrés no es una enfermedad y es parte lógica del trabajo, tanto como del paro forzoso y de la vida urbana, según un fallo de la Cámara del Trabajo.

En la causa â??Palermo Fleitas Teresa c/ Provincia ART S.A. s/ Accidente – Acción Civilâ??, los camaristas Roberto Eiras y Elsa Porta sostuvieron que â??el stress no es en sí mismo una enfermedadâ??. (Ver fallo completo publicado por elDial.com)

El trabajador Wilson Ramírez Duque, cónyuge de Palermo Fleitas, falleció de un accidente cerebro vascular derivado de una afección hipertensiva. La mujer demandó a Provincia ART, debido a que ésta no realizó ninguna actividad para prevenir ese accidente, según un artículo publicado por El Cronista Comercial en su edición de hoy.

Para la Cámara, los testimonios aportados por Palermo Fleitas no lograron acreditar que el tipo de tareas cumplidas por su marido ni las condiciones en que se desempeñaba pudieran ser causa de un stress mayor.

â??Según Hans Selye, su descubridor, el stress es un síndrome general de adaptación que es manifestado por el organismo cuando responde a las variaciones del entornoâ??, recordaron los camaristas, y añadieron que el stress se halla presente en cualquiera de los actos que componen la vida y sólo se detiene con la muerte.

Algunas tareas son propicias al agravamiento de patologías, pero â??el trabajo, genéricamente considerado como un factor de esfuerzo, responsabilidad y ansiedad, forma parte de las vicisitudes normales de la vida (como el ajetreo del tránsito urbano, los problemas familiares, las dificultades económicas)â??, enumeraron los jueces.

â??¿Acaso no genera un stress mayor la desocupación o el ocio forzoso?â??, se preguntaron.

â??Por esta razón no resulta equitativo apreciar el trabajo como concausa de ciertas afecciones sólo por su incidencia en el stress, a menos que se pruebe que el tipo de tareas o las condiciones de su prestación configuran una causa de stress apreciablemente mayor que la que puede suponerse normal en la vida de una persona sometida al ambiente en que se mueveâ??, concluyeron en el fallo.

En esa misma línea, el perito médico -designado de oficio- y el Cuerpo Médico Forense coincidieron en que el accidente cerebrovascular que padeció el camionero no guardó relación causal ni concausal con las labores cumplidas para la empresa Mirtrans S.A., como conductor de un camión con acoplado, y aseguraron que se trató de una patología de carácter inculpable.

Fuente: www.infobaeprofesional.com