# Perdió su mano izquierda y su jefe le ordenó que no dijera que era empleado suyo.
# De él dependen su madre (aún en Ecuador) y una hija menor.
# El Consulado de Ecuador lo apoya para que llegue hasta el final con la demanda.
ZULMA SIERRA / BARCELONA / 31 de enero 2011 La vida de Arturo* dio un giro de 180 grados el 12 de enero, cuando su mano izquierda se enganchó en un torno. Desde 2005 trabajaba como soldador en una fábrica de piezas para barcos en Vilassar de Mar y, pese a su sobrada experiencia, sufrió lo que menos se esperaba: un accidente laboral.