Ocurrió en un local de Dorrego al 800. Se produjeron daños en viviendas linderas y comercios de la zona. Dos personas que estaban en el lugar sufrieron lesiones leves
La destrucción fue total en la parte posterior de la tintorería, según se pudo ver desde la ventana de un comercio lindero. (Foto: H. Rio)
«Fue una bomba, tembló todo». La descripción de quienes ayer por la mañana estaban en la cuadra de Dorrego al 800 fue unánime. Apenas habían pasado las 9.30, cuando la caldera de una tintorería y lavandería explotó, hizo colapsar casi por completo la parte trasera del local, provocó roturas de vidrios y fisuras en las viviendas linderas y su onda expansiva llegó a los ventanales de un edificio ubicado a 50 metros y a otros comercios de la zona. Dos personas que estaban en el lugar sufrieron lesiones leves y sólo un joven de 20 años tuvo que ser trasladado por el Sies al hospital Provincial. La Empresa Provincial de la Energía (EPE) confirmó que el artefacto que trabaja a presión «estaba debidamente inscripto» (ver aparte) y, tras la inspección de rigor, los ingenieros de la Dirección de Obras Particulares municipal concluyeron que no existía «riesgo de derrumbe». Ver más