Un joven chino muere tras explotar la batería de su móvil

Un joven chino de 22 años murió tras explotar la batería de su teléfono móvil de marca Motorola que llevaba en el bolsillo de su chaqueta, informó hoy la agencia oficial Xinhua.

El accidente, el primero de esta naturaleza que se registra en el país asiático, ocurrió el pasado 19 de junio, cuando Xiao Jinpeng trabajaba como soldador en una planta de procesado de mineral de hierro en el distrito de Jinta (provincia noroccidental de Gansu).

El joven llevaba el aparato en el bolsillo de su chaqueta, cerca del pecho, y la explosión causó la fractura de sus costillas, que perforaron su corazón, por lo que los médicos no pudieron hacer nada por salvar a la víctima.

Las primeras investigaciones muestran que la batería del teléfono explotó tras haber sido expuesta a altas temperaturas, aunque no se descartan problemas específicos del modelo como causa del accidente.

Muchos usuarios de móvil chinos, que conocen los accesorios falsos o de baja calidad que circulan en el mercado, han pedido una respuesta inmediata a Motorola -que tiene una gran factoría en Tianjin (norte de China)- y a las autoridades responsables sobre si la explosión fue resultado de defectos de la batería o el uso inadecuado del móvil.

La planta en la que trabajaba Xiao ha indemnizado a su madre con 17.763 dólares (unos 13.000 euros) y un grupo de representantes de Motorola llegarán hoy a la zona para ayudar en las investigaciones.

La explosión de baterías de teléfonos móviles es poco frecuente, según Yang Boning, director del departamento de relaciones públicas de Motorola en China, quien añadió que la compañía se ha tomado el accidente ‘muy en serio’ y respetará los resultados de la investigación.

Fuente: http://actualidad.terra.es

Un incendio destruyó una farmacia de la zona oeste

El mal uso de una pantalla de calefacción habría desatado las llamas. Pérdidas totales.


Los bomberos rescataron la garrafa sobre la que estaba colocada la pantalla y que por su mal uso provocó el incendio que devastó el local.
Imagen: Silvina Salinas

Un incendio destruyó por completo una tardicional farmacia que se levanta en el límite de los barrios Larrea y Empalme Graneros. La errónea manipulación de una pantalla para calefaccionar, colocada en una garrafa de 10 kilos, fue lo que según las primeras pericias motivó el fuego que â??hirió de muerteâ?? a uno de los comercios más necesarios para la zona. Si bien no hubo heridos, cuatro de los empleados quedaron atrapados en una habitación y debieron ser evacuados por dos efectivos de la seccional 20ª. Antes del rescate, los agentes tuvieron que vérselas con dos furiosos Rottweiler que les impedían el paso. Las pérdidas del negocio fueron totales.

Impericia y casualidad. Ese fue el rango por el que se deslizó el incendio que destruyó la farmacia Cruz del Oeste, de Juan José Paso al 6600, casi esquina Provincias Unidas. La impericia, según contaron fuentes policiales, estuvo en la errónea manipulación de parte de uno de los ocho trabajadores del local de una pantalla para calefaccionar colocada sobre una garrafa de 10 kilos. â??Uno de los empleados estaba girando la pantalla y este artefacto se desprendió de la garrafa. El hombre se asustó y salió corriendo. La garrafa hizo un efecto lanzallamas e incendió las estanterías donde estaban los medicamentosâ??, explicó un vocero.

Divididos. A partir de entonces los empleados se dividieron en dos grupos: cuatro salieron del local y los restantes fueron hacia una habitación trasera donde quedaron atrapados por la densa humareda y ventanas que no podían abrirse por tener rejas.

En esas circunstancias entró a jugar la casualidad. Dos efectivos de la seccional 20ª, el oficial Gibons y el agente Gorosito, se desplazaban en una patrulla hacia un piquete en avenida Circunvalación y Sorrento. Al pasar frente a la farmacia vieron la humareda y bajaron a ayudar. Mientras una dotación de Bomberos Zona Norte llegaba al lugar, y anoticiados de que cuatro personas estaban atrapadas, los dos policías treparon al techo para ganar el fondo del local. Pero cuando estaban por bajarse en un patio, se toparon con dos robustos perros Rottweiler. â??No sé cómo hicieron, pero los muchachos enlazaron a los perros y con martillo y cortafierros quitaron la reja de la ventana para evacuar a los cuatro empleadosâ??, explicó el informante.

Si bien las llamas no consumieron toda la mercadería que había en el lugar, una fuente policial explicó que las pérdidas fueron casi completas. â??La mercadería que no se quemó, se mojó por el accionar ineludible de los bomberosâ??, dijo el oficial. l

Fuente: www.lacapital.com.ar

Se mató al caer desde un poste al que se había subido para robar cables

Un hombre de 34 años murió la madrugada de ayer al sufrir una descarga eléctrica mientras, según fuentes policiales, â??intentaba robar cables del tendido públicoâ?? en la zona noroeste de la ciudad y caer desde unos seis metros de altura al piso sufriendo un fatal golpe en la cabeza.

Según fuentes de la investigación, el hecho ocurrió en Tarragona y Génova bien entrada la noche. Allí, Marcelo Serrano se había trepado a un poste de madera con ayuda de ganchos metálicos y llevando algunas herramientas con el fin de arrancar parte del cableado que pasa por el lugar. Sin embargo, presumen los pesquisas que una mala maniobra del hombre lo hizo tocar un cable conductor de electricidad, lo que le produjo una fuerte descarga y lo empujó violentamente hacia el pavimento.

Serrano, dijeron las fuentes, no pudo aferrarse al poste y cayó desde unos seis metros de altura a la calle por lo que sufrió un mortal traumatismo de cráneo. Junto a su cuerpo quedaron las herramientas que había llevado para sustraer los cables. La investigación del episodio quedó a cargo de la seccional 17ª que tiene jurisdicción en la zona.

Fuente: www.lacapital.com.ar

Salvataje trágico: muere una familia entera intoxicada

El gas metano que emanaba de un pozo de estiércol en una granja lechera causó la muerte de una familia menonita, en los EEUU. Habrían fallecido sucesivamente, cuando intentaban rescatarse entre sí.

Los trabajadores de emergencia conjeturaron que se trató de un «efecto domino», ya que las víctimas perecieron de a una al intentar rescatar a sus seres queridos.

El encargado de la investigación identificó a las víctimas como Scott Showalter, de 34 años; su esposa Phyillis, de 33; sus hijas, Shayla, 11, y Christina, 9; y Amous Stoltzfus, de 24 años, que trabajaba en la granja lechera. «Todos murieron de manera instantánea», destacó el oficial.

La tragedia comenzó el lunes por la noche cuando Scott Showalter trató de transferir el estiércol de un pozo pequeño a uno más grande.

«En un momento, el conducto que transfería el abono se atoró, y Scott Showalter trató de destrabarlo», relató el investigador. «Al parecer fue fulminado por el gas metano, un derivado del estiércol licuado», agregó el oficial.

Los paramédicos creen que Stoltzfus bajó al pozo en un intento por rescatar a Showalter. Cuando ninguno de los dos hombres regresaron, Phyillis Showalter y las dos hijas de la pareja trataron de ingresar al lugar para ver lo que sucedía y también sucumbieron bajo el gas letal.

La familia Showalter tenía su granja lechera al oeste de Harrisonburg, en el valle Shenandoah, en el estado de Virginia.

Fuente: www.infobae.com

Un incendio destruyó totalmente un teatro

CORDOBA.- La sociedad cordobesa y la cultura en particular lamentaron ayer la pérdida del emblemático Teatro Municipal Comedia que fue arrasado a la madrugada por un voraz incendio.

Inaugurado en 1913, en la céntrica calle Rivadavia, estuvo a punto de desaparecer hace dos años, cuando los empresarios que lo poseían anunciaron el cierre y su transformación en playa de estacionamiento.

Ello generó una movida de la comunidad artística, que llevó a la municipalidad a adquirirlo en 1.400.000 pesos y reinaugurarlo en octubre de 2005 como el teatro municipal.

Pero inesperadamente todos los esfuerzos se hicieron trizas cuando ayer a las 3 se produjo un incendio -cuyas causas se investigan- que devoró todas las instalaciones, como escenario, cortinados, vestuarios y las 650 butacas, y derrumbó el techo. Por fortuna, no había gente en su interior y nadie resultó afectado.

El intendente Luis Juez, visiblemente conmovido por la destrucción, prometió restaurar nuevamente desde hoy ese ícono de la cultura cordobesa.

Al mismo tiempo, llovieron en el municipio ofrecimientos de ayuda por parte de particulares, instituciones sociales, artistas y el gobierno provincial, a través de la Agencia Córdoba Cultura. Para canalizar esa cooperación, se constituirá una comisión especial y se abrirá una cuenta bancaria.

El artista Hernán Espinosa, quien se disponía a estrenar ayer en el Comedia Cumbres borrascosas , una adaptación de la novela homónima de Emily Brönte en formato de ópera rock, fue uno de los principales perjudicados. El fuego se llevó todo su vestuario, los instrumentos musicales y la escenografía que habían montado horas antes para el debut. «Es una pesadilla; perdimos todo, y con una propuesta [teatral] que quedó en la nada», dijo muy compungido.

Si bien las autoridades municipales se empeñaron en afirmar que las instalaciones poseían todas las medidas de seguridad y las habilitaciones correspondientes, el local no tenía alarma por incendio ni contaba con sereno. El secretario de Protección Humana, Daniel Maldonado, señaló que en el momento del siniestro estaba cortado el sistema eléctrico y de calefacción, por lo que no se explica el origen del fuego en la parte posterior del complejo.

Bautizado originalmente como Odeón, el teatro fue reconstruido a mediados de la década del 30 y entonces adquirió el nombre de Teatro de la Comedia. A lo largo de los años, soportó los cambios de propietarios y fue protagonista de numerosos hitos artísticos, y fueron los 60 y los primeros años de la década del 70 los más productivos en cuanto al nivel de las producciones y al éxito de público que convocaban.

Por la histórica sala pasaron figuras como José Ramírez, Tita Merello, Mecha Ortiz, Joaquín Pérez Fernández, las revistas del Maipo, Alfredo Alcón, Esteban Serrador y Luis Arata.

Por Orlando Andrada
De la Corresponsalía Córdoba

Fuente: www.lanacion.com.ar