La conducta suicida como riesgo psicosocial en el trabajo

Aunque las causas del acto suicida son múltiples; el ambiente laboral (entorno de trabajo, organización del tiempo de trabajo, organización de las funciones y tareas y estructura de la organización) puede convertirse en precipitante del acto suicida como una consecuencia negativa del estrés laboral, el síndrome de burnout o el mobbing. Por Fernando Mansilla Izquierdo – Psicosociología

En toda Europa se producen suicidios en el lugar de trabajo, pero éstos no aparecen en las estadísticas laborales.

La conducta suicida es un fenómeno multicausal y complejo que ha estado presente en todas las épocas históricas y todas las sociedades, y que se manifiesta por una variedad de comportamientos en un continuo que va desde la ideación en sus diferentes expresiones, pasando por las amenazas, los gestos e intentos, hasta el suicidio propiamente dicho. Además es un fenómeno complejo que incluye componentes biológicos, psicológicos, sociológicos, filosóficos, morales, etc.

Aunque las causas del acto suicida son múltiples; el ambiente laboral (entorno de trabajo, organización del tiempo de trabajo, organización de las funciones y tareas y estructura de la organización) puede convertirse en precipitante del acto suicida como una consecuencia negativa del estrés laboral, el síndrome de burnout o el mobbing. Se ha manifestado que tanto el estrés como el burnout como el mobbing pueden dar lugar a la conducta suicida, pero lo más factible es que la conducta suicida sea generada por una conjunción de factores de riesgo psicosociales como el estrés laboral, el burnout y el mobbing.

Es preciso analizarlos por separado.

Aunque en el medio laboral se pueden dar dos tipos de estrés laboral: el estrés laboral espisódico y el estrés laboral crónico. Es este último el que puede conducir a conductas de suicidio, teniendo en cuenta las diferencias individuales (características personales específicas, expectativas, experiencias pasadas, actitudes, aptitudes y sus propios sentimientos), las circunstancias ambientales y los patrones de conducta.

Hay patrones de conducta específicos que pueden contribuir al estrés laboral. Estos patrones de conducta relacionados con el estrés laboral son de tipo A y C.

El patrón de conducta tipo A lo presentan aquellos sujetos que perciben el entorno como amenazante para su autoestima y para lograr sus objetivos. Son personas muy ambiciosas, agresivas, irritables, irascibles e impacientes.

El patrón de conducta tipo C (Temoshok y Dreher, 1992) muestra características como: estilo verbal pasivo, actitudes de resignación y de sumisión y bloqueo, cooperativos, con deseos de agradar y con inhibición, represión y negación de las reacciones emocionales, especialmente la inhibición de las expresiones agresivas y de ira. Ver más

El área de Salud Laboral de LAB llama en Ginebra a luchar por puestos seguros

Ibon Zubiela, responsable de Salud Laboral de LAB, participó en la reunión de la Federación Sindical Mundial en Ginebra. Habló sobre las consecuencias de Bangladesh y llamó a luchar por la salud en el trabajo.

El área de Salud Laboral de LAB participó esta semana en la reunión de la Federación Sindical Mundial (FSM) sobre Salud y Seguridad en el marco de la 102 Conferencia Internacional del Trabajo (OIT).

El secretario Ibon Zubiela intervino con una ponencia propia sobre «Bangladesh, ejemplo de desigualdad en salud».

Ante los representantes de la FSM, el sindicalista de LAB recordó que «las transnacionales ajustan su responsabilidad legal a cumplir la ley del Estado receptor (Bangladesh) y en ningún caso aceptan cumplir directamente con el Derecho Internacional de los Derechos Humanos y el Derecho Internacional del Trabajo». Ver más

Stephan Schmidheiny, magnate mundial del amianto, condenado a 18 años de cárcel “por desastre ambiental doloso permanente”

El presidente del tribunal de Turín compara la estrategia del empresario suizo con el amianto con la llevada a cabo por Hitler para deportar judíos a Madagascar

Enviado especial Turín. El amianto es una sustancia cancerígena para el hombre. Así la clasifica el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Sin embargo, hoy día se puede ver como muchos trabajadores, sobre todo de la construcción, operan con este material sin prevención alguna. Ayer lunes comenzó en Sevilla el primer juicio colectivo por afectados de este material en España, en el que 26 extrabajadores de la empresa Uralita exigieron indemnizaciones por las enfermedades generadas tras el contacto con el también conocido como asbestos. Stephan Schmidheiny, ‘filántropo’, es un empresario que se ha hecho de oro en el negocio del amianto. Ahora ha sido condenado a 18 años de cárcel “por desastre ambiental doloso permanente”. Uno de los mayores expertos en amianto de Andalucía, Paco Puche, ha viajado a Turín (Italia) donde la semana pasada se celebró la segunda parte de este proceso judicial contra el magnate suizo. Lo que sigue es la crónica de Puche para los lectores de EL OBSERVADOR / www.revistaelobservador.com.

Stephan Schmidheiny, magnate mundial del amianto, condenado a 18 años de cárcel “por desastre ambiental doloso permanente”

EN el juicio de apelación, celebrado en Turín el pasado día 3, el magnate suizo del amianto vio cómo su pena incrementaba de los 16 años a los que fue condenado en primera instancia hasta a los 18 años de la nueva sentencia. Además, tendrá que pagar de forma inmediata a las víctimas o a sus familiares un importe por valor de 88 millones de euros, en concepto de indemnizaciones.

ESTA nueva pena se ha acercado a la máxima prevista para este tipo de delitos que es de 20 años (lo que pedía el ministerio fiscal). El pedir la máxima pena la justifica el fiscal diciendo que al leer de nuevo las sentencias del Tribunal Supremo en los casos más graves de desastres y muertes “me di cuenta de que no había nada comparable con el desastre que se revive en el curso de este juicio”. Ver más

“Todo el mundo sabe lo que es Ergonomía pero no conoce un ergónomo”

Entrevista a Manuel Lucas Sebastián Cárdenas, Presidente de la Asociación Andaluza de Ergonomía y Psicosociología (ErgoAn). Coordinador del grupo de trabajo de Prevención de Riesgos Laborales de la Sección de Recursos Humanos del Colegio Oficial de Psicología de Andalucía Occidental.

El pasado mes de noviembre, las Asociaciones de Ergonomía reivindicaron una única especialidad para la Psicosociología y la Ergonomía a través de la Declaración de Avilés, ¿nos podría explicar los motivos de tal reivindicación?

La idea más simple para entender dicha Declaración es retrotraernos a la historia. Psicosociología no es ninguna disciplina, ni siquiera hay estudios como tal en países europeos.

Lo que sí existe es la Ergonomía, y desde su idea latina, desde la ergonomía francófona, ya engloba a la Psicosociología. En la Sección Internacional de Ergonomía se habla de una subdisciplina denominada “Ergonomía organizacional”, que es lo que aquí se contempla como psicosocial.

Unificarlo como una única especialidad, da coherencia al término y aclara que tenemos que tener una visión holística de la actividad humana, aclarando más el concepto y la definición. Yo hablaría sólo de análisis ergonómico del trabajo, que agruparía todo desde un punto de vista más integral. Ver más

Christophe Dejours en Rosario: «Trabajar no es sólo producir, es vivir juntos»

El psicólogo francés disertó sobre el sufrimiento y el placer en el mundo laboral. El estudioso de trabajo señaló que las defensas colectivas y la cooperación son condiciones para la salud mental.

Perfil. “Las personas más vulnerables a las patologías mentales del trabajo son los que se comprometen más con la empresa”, dijo Dejours.

El crecimiento de patologías como el burnout (síndrome de desgaste profesional), el karoshi —un término japonés que significa muerte por exceso de trabajo— el dopaje, el acoso, las depresiones y el extremo del suicidio, ponen en un plano de discusión urgente las nuevas formas de organización del trabajo capitalista, profundizadas en los últimos veinte años fundamentalmente a través de la metodología de evaluación individual de la performance del trabajador, que produjeron una explosión de padecimientos que no sólo están vinculados con el desempeño individual sino con la ruptura de los lazos colectivos.

«Trabajar no es solamente producir, también es vivir juntos». La sentencia fue pronunciada por el psiquiatra y psicoanalista francés Christophe Dejours, profesor del Conservatorio Nacional de Artes y Oficios y director del Laboratorio de Psicología del Trabajo de Francia, quien estuvo tres días en Rosario donde dictó tres conferencias para analizar la situación (ver aparte). Ver más

Declaración de Matsushita

Nosotros ganaremos y el Occidente industrial perderá: no podéis hacer gran cosa, porque lleváis vuestra derrota dentro de vosotros mismos.

Vuestras organizaciones son taylorianas; pero lo peor es que vuestros cerebros también lo son.

Estáis absolutamente convencidos de hacer funcionar bien vuestras empresas separando por un lado a los jefes y por el otro a los ejecutantes, de un lado los que piensan, del otro los que trabajan manualmente.

Para Uds., la dirección es el arte de hacer pasar adecuadamente las ideas de los patronos a las manos de los obreros. Ver más