R.J. de 33 años perdió la vida en un accidente laboral ocurrido en Burunchel. La viuda de este obrero granadino estaba embarazada de trillizos. Ayer, su jefe fue condenado al pago de 180 euros de multa como autor de una falta de imprudencia con resultado de muerte.
La víctima cayó desde doce metros de altura mientras trabajaba montando una máquina deshuesadora de aceituna en una almazara de Burunchel. Al tratar de atar una manguera eléctrica con unas presillas, se resbaló y cayó al vacío. Murió prácticamente en el acto.