CIUDAD DE MÉXICO (Manufactura) — Según estima Jesús Andraca, director general de la consultora Tecnología en Seguridad Integral, 90% de las empresas en México elaboran un programa de seguridad e higiene en sus centros de trabajo hasta que ocurre un accidente o cuando reciben una inspección por parte de la Secretaría de Trabajo y Previsión Social (STPS).
Pareciera que mientras no acuda un inspector a la empresa, el patrón no está obligado a cumplir con la normatividad en materia de seguridad e higiene laborales, cuando ésta se tiene que respetar haya o no inspección, ya que el seguimiento de las normas contribuye a salvaguardar la integridad de los trabajadores y del centro de trabajo.
Además de lo dispuesto en la Constitución Política, la Ley Federal del Trabajo, el Reglamento General para la Inspección y Aplicación de Sanciones por Violaciones a la Legislación Laboral y el Reglamento Federal de Seguridad, Higiene y Medio Ambiente de Trabajo, la STPS contempla más de 40 normas oficiales mexicanas que debe respetar un centro de trabajo, relacionadas con la seguridad e higiene laborales, así como la capacitación y adiestramiento.