Adicciones en el trabajo

La dependencia de ciertas sustancias constituye, en sí misma, un riesgo para cualquier persona. Pero en el ámbito laboral puede afectar directamente a terceros. Infobae.com consultó a los especialistas.

Toda adicción es una problemática que afecta distintos estratos de la sociedad. Una persona adicta expresa su dependencia en todos los aspectos de la vida, y el ámbito laboral no está exento de esto. Pero el peligro radica en que, en ciertos trabajos, la disminución de las capacidades afecta seriamente no sólo al empleado sino también a otras personas del entorno o incluso a verdaderos desconocidos.

Consultado por Infobae.com, el jefe del Servicio de Toxicología del Hospital de Clínicas, Eduardo Scarlato*, afirmó que «al igual que en otros ámbitos de la sociedad, no existe una fórmula única para descubrir en el trabajo a una persona adicta». Esto se debe a que existen estimulantes que están «socialmente aceptados», siempre bajo ciertos parámetros (la edad, la periodicidad y la situación específica), como el cigarrillo o el alcohol.

Dentro de las drogas de curso «legal» están los psicofármacos, como por ejemplo los ansiolíticos. Según Scarlato, su consumo «es importante en el ámbito laboral, y sucede que no suele ser tenido en cuenta por los compañeros» como peligroso. Muchas personas dependen de ellos en forma crónica, y por lo general se automedican. «Se muestran nerviosos, no duermen si no las tienen. Pero es difícil ver en ellos a un adicto», agregó el especialista.

El trabajo, ¿empuja a la adicción?

En principio, Scarlato afirmó que debe distinguirse entre lo que es el uso de una determinada sustancia de lo que son el abuso y la dependencia.

«El uso – explicó – se da cuando hay un estímulo determinado, por ejemplo, la ingesta de algún psicofármaco para poder mantenerse toda una noche despierto antes de dar un examen». En tanto, se incurre en abuso «cuando, ante la misma situación, se consumen dos o más sustancias, o cuando se toma la misma frente distintos estímulos». «La dependencia –finalizó- se da cuando el consumo no necesita de un estímulo externo, sino que el organismo y la psiquis lo piden».

Teniendo en cuenta esta diferencia, y la consecuente posibilidad de que existan distintos tipos de adictos, se pueden enumerar las circunstancias que empujan al consumo dentro del ámbito laboral. Por ejemplo, la presión que ejercen los jefes, la necesidad de mantenerse más horas despierto o el incentivo de la creatividad. «El problema –marcó Scarlato- es que el efecto acompaña al trabajador a todas partes», incluso fuera de la empresa.

Y, obviamente, los mayores inconvenientes se generan cuando el adicto realiza trabajos que involucran a terceros o podrían dañarlos en caso de accidente, «como conducir un colectivo o manejar una grúa», señaló el especialista.

Cómo ayudar a un compañero de trabajo adicto

«Al igual que en cualquier ámbito de nuestra sociedad, los congéneres deben tener un compromiso social con el enfermo», afirmó Scarlato. En ese sentido, recomendó tanto la ayuda profesional como la contención social (brindada por la familia, el entorno, los grupos de autoayuda, etcétera).

Por otra parte, es más factible que las empresas que cuentan con un Departamento de Medicina Laboral o un área semejante sean las que estén más preparadas para descubrir este tipo de patologías. Sin embargo, también hay otras formas de dar con la adicción. «Puede ser que sea el propio trabajador el que se acerque al médico, como también puede pasar que la compañía detecte la problemática e intente ayudar», señaló el especialista.

De todas formas, siempre hay que recordar que las autoridades de toda empresa son las responsables no sólo de lo estrictamente laboral sino también de bregar por la salud de sus propios empleados.

* Eduardo Scarlato es médico, jefe del Servicio de Toxicología del Hospital de Clínicas, y docente titular a cargo de la Tercera Cátedra de Toxicología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires (UBA)

Por Bárbara Roesler Infobae.com

Fuente: www.infobae.com

El macabro descubrimiento en una planta nuclear inglesa

Se trata de la mayor central atómica de Gran Bretaña. Según una investigación periodística, se hicieron pruebas experimentales con partes del cuerpo de sus ex trabajadores más de 30 años.

Un reciente descubrimiento promete convertirse en uno de los mayores escándalos de la historia científica del Reino Unido, tras confirmarse que la planta nuclear Sellafield experimentó las consecuencias que tiene sobre los seres humanos la exposición al trabajo en la industria atómica.

Según una investigación del diario británico The Times, desde 1960 a 1990 partes de los cuerpos de al menos 65 empleados muertos que trabajaron allí fueron tomados como pruebas para radiación y mantenidos refrigerados.

British Nuclear Group (BNG), encargada del funcionamiento de la mayor central atómica de Gran Bretaña, señaló ayer que en 61 casos la orden fue dada por un coronel del ejército.

Sin embargo, según el diario británico, las familias nunca fueron informadas sobre la manipulación de los cuerpos de sus parientes, lo cual despertó la indignación de los deudos.

La denuncia llegó ya hasta el gobierno de la corona, que puso en marcha a su Secretaría de Industria para que se ocupe del tema.

BNG, por su parte, confirmó la experimentación, pero explicó que tuvo lugar entre 1962 y 1992. La controversia resurgió a partir de un pedido de investigadores para retomar algunos casos pendientes de los órganos investigados.

Fuente: www.infobae.com

Proyectan prohibir el trabajo infantil

Un proyecto de ley presentado esta semana en el Congreso de la Nación promueve la prohibición de trabajar en todo el país a los menores de 15 años.

La iniciativa fue presentada por el senador nacional Marcelo Guinle, del Partido Justicialista de la provincia de Chubut.

Guinle dijo que «los niños no deberían tener que trabajar», aunque estimó que «actualmente, en el mundo lo hacen unos 250 millones de chicos de entre 5 y 14 años de edad».

«Con el proyecto buscamos una regulación tendiente a abordar este problema de una manera más dinámica, centrándonos en el daño que sufren los niños trabajadores, su propio desarrollo, y el de la sociedad en que viven», agregó.

Adecuar la normativa

La iniciativa presentada en el Congreso Nacional busca adecuar la actual normativa laboral a los preceptos establecidos en la Convención sobre los Derechos del Niño incorporada a la Constitución Nacional mediante la reforma del año 1994 y diferentes convenios de la Organización Internacional del Trabajo OIT ratificados por nuestro país

«El proyecto armoniza la legislación laboral con la ley nacional de educación sancionada en diciembre del año 2006, que, entre otros puntos, establece la obligatoriedad de la educación secundaria», explicó el legislador.

Además «regula excepciones en el marco de la actividad realizada por menores en empresas familiares», y «en el trabajo realizado en las escuelas de enseñanza general, profesional o técnica o en otras instituciones de formación profesional», concluyó Guinle. l (Télam)

Fuente: www.lacapital.com.ar

Salud y seguridad en el trabajo rural


La medida más prudente y racional, es transportar al accidentado al hospital

El Accidente ofídico es una intoxicación, en la cual el veneno inyectado por una víbora, no puede ser extraido por ningún medio, por lo tanto se debe derivar al accidentado a un Centro Asistencial (Ej. Hospital Público) para administrar el suero anti-veneno específico. – Para estos accidentes,el único tratamiento específico, es el suero antiofídico. La utilización del suero antiofídico, requiere una práctica médica especializada e infraestrutura hospitalaria adecuada.

Prevención

Es posible evitar un elevado porcentaje de accidentes, protegiendo las piernas, de las rodillas hacia abajo con botas, polainas, ropa gruesa o diarios debajo del pantalón. Si no se conoce el manejo de las serpientes, evitar su captura , sean venenosas o nó.- -No introducir las manos en cuevas, nidos, debajo de troncos o piedras; si la tarea rural lo requiere usar guantes protectores. – No transportar serpientes de ninguna especie, sin tener la autorización correspondiente. – El ofidismo, se considera un accidente de suma gravedad, por o tanto consulte al Centro Asistencial más cercano.

Primeros auxilios

Antes un eventual accidente NO efectuar ninguna maniobra heróica(succión, cortes,ligaduras, vendajes). – NO arriesgarse a una segunda â??picaduraâ?? intentando cazar la serpiente. – Mantener al accidentado en reposo , aflojandole las ropas y elementos que le ajusten (cinturón, reloj, anillos, etc.). – Es conveniente darle a beber líquidos, preferentemente agua. – No hacer presión en la herida, no lavarla, no aplicarle ningún desinfectante, ni medicación alguna. – No perder tiempo en averiguar si el ofídio es o no venenoso. No esperar síntomas de envenenamiento. – La medida más prudente y racional, es transportar al accidentado – al hospital más cercano, para recibir allí el tratamiento médico correcto. Recuerde : Antes un accidente ofídico consultar con el médico.

Por el Ing.Agr. Eduardo Pitter. Area de Extensión INTA C. del Uruguay

Fuente: www.cronicarural.com.ar

Un compañero peligroso

Un operario retira las planchas con amianto de un tejado. (Rafa Molina) El amianto se utilizó en la construcción hasta su prohibición total en 2002 por sus efectos perjudiciales para la salud. Muchas casas aún la tienen en cañerías, calderas, suelos o techos.

No se ve a simple vista, pero forma parte de nuestros edificios desde los años cuarenta. Se trata del amianto, una fibra mineral muy resistente utilizada en productos de construcción y aislamiento, y prohibida en todas sus variedades entre los años 1984 y 2002 por sus efectos perjudiciales para la salud.

Los elementos del hogar que todavía hoy pueden contener amianto son los aislamientos de las cañerías, las calderas o los conductos para hornos y estufas. También se puede encontrar en techados, tejas, falsos techos, planchas para el suelo, enchapados para paredes, juntas de baldosas y azulejos.

El amianto se presenta en pequeñas fibras prensadas en tableros, cartón o papel, seguras siempre que permanezcan en estado sólido. Sin embargo, si pasan al aire y alguien las inhala aumenta su riesgo de padecer cáncer de pulmón, mesotelioma –cáncer de la cavidad abdominal– y asbestosis, una enfermedad que produce la cicatrización del tejido pulmonar.

Sólo se puede saber si un material contiene amianto analizándolo en un laboratorio, así que si se tiene alguna duda, lo mejor es llamar a una empresa especializada, que debe estar inscrita en el Registro de Empresas contra el Riesgo por Amianto (RERA), que se puede encontrar en las direcciones provinciales de trabajo o de las comunidades autónomas.

Amenaza presente y futura

Aunque este material está prohibido en España, los expertos estiman que en los próximos 30 años todavía se producirán entre 40.000 y 55.000 muertes en nuestro país por el amianto, debido a su presencia en las construcciones y a la tardía manifestación de sus consecuencias. El cáncer, por ejemplo, se detecta entre 15 y 40 años después de la exposición al amianto.

Fuente: www.20minutos.es

El cáncer por exposición al amianto provocará más de 200.000 muertes durante la próxima década en el Reino Unido, según los expertos

Los más afectados serán personas mayores de 60 años que trabajaron en la industria de la construcción y sus familias.

Una noticia aparecida esta semana en el diario británico «The Times», basada en las opiniones de diversos expertos, mantiene que a lo largo de los próximos diez años morirán en el Reino Unido como consecuencia del cáncer unas 200.000 personas que estuvieron expuestas al amianto durante los años sesenta y setenta.

Esta epidemia de mesotelioma, nombre que recibe el cáncer directamente relacionado con la inhalación de partículas de asbesto, afectará en la próxima década de manera especial a personas mayores de 60 años que trabajaron en la industria de la construcción y a sus familias, según la misma fuente. Este tipo de cáncer, considerado como agresivo y que no tiene cura, afecta a los pulmones y a la membrana que recubre la parte del pecho y del abdomen que rodea a los pulmones y a los intestinos. Aunque puede tardar hasta cuarenta años en presentarse, los afectados tienen una esperanza de vida de entre nueve y doce meses una vez que han sido diagnosticados.

La enfermedad ha provocado ya 30.000 muertes en el país, señaló Julian Peto, presidente del departamento de epidemiología en la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres, que calculó que otras 90.000 personas morirán por esta misma causa en los próximos años. Además, otras 90.000 personas más fallecerán de tipos de cáncer relacionados con el asbesto, según una portavoz de la Fundación Británica del Pulmón.

Peto indicó que los más expuestos son los carpinteros, los trabajadores de astilleros, metalúrgicos y electricistas nacidos entre 1945 y 1950. El mesotelioma ha matado ya a dos veces más personas que el cáncer cervical, afirmó el experto. Más de 2.000 personas son diagnosticadas cada año de esta enfermedad, mientras que una persona muere de esa enfermedad cada cinco horas en el Reino Unido, según la Fundación Británica del Pulmón.

Fuente: www.consumer.es