Le imputan el deficiente apuntalamiento del pozo de un edificio en Güemes al 2100. La estructura colapsó en 2009 luego de intensas precipitaciones y generó el derrumbe de viviendas linderas que, de milagro, no provocaron una tragedia.
Un arquitecto rosarino fue procesado por el delito de estrago doloso luego de comprobarse que cometió groseros errores técnicos en los cálculos de apuntalamiento del pozo de un futuro edificio que proyectaba, en Güemes al 2100. La estructura colapsó en 2009 luego de intensas precipitaciones y generó el derrumbe de viviendas linderas que, de milagro, no provocaron una tragedia. La resolución volvió a poner en debate los controles de seguridad en las obras.
Unos minutos antes del mediodía del 4 de febrero de 2009, los vecinos de Güemes entre Balcarce y Oroño temieron lo peor luego de escuchar el estruendo. En el lote de Güemes 2146 el pozo de un futuro edificio había acumulado agua luego de intensas precipitaciones, lo que socavó la medianera y arrastró una edificación centenaria.
Solamente se contabilizaron daños materiales, ya que los obreros habían suspendido los trabajos a la espera de que se desagotara el pozo y los vecinos damnificados habían salido transitoriamente de sus casas.