Joaquín tenía 12 años y murió tras ser aplastado por la estructura metálica. Serena y Adrián, sus papás, quieren crear la «ley Joaquín» y que sea obligatorio asegurar las porterías de fútbol. «Joaquín va a salvar muchos chicos», expresaron.

La trágica historia de Joaquín, un niño de 12 años que falleció tras ser aplastado por un arco de fútbol, ha llevado a sus padres, Serena y Adrián, a luchar por una ley que prevenga futuros accidentes similares. Joaquín, originario de Ramos Mejía, murió el 6 de enero mientras participaba de un campamento en Neuquén. El arco de fútbol, que no estaba anclado, se cayó sobre su pecho mientras jugaba con amigos.
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