Un albañil sin arnés, con la ayuda de un compañero, trabaja en el borde de un andamio en un edifciio céntrico.
LA GACETA / FOTO DE DAVID CORREA
Con uno de sus pies a centímetros del borde de un andamio y del vacío, un albañíl tuvo que hacer malabares para continuar con su trabajo en un edificio en construcción ubicado en Rivadavia al 400, casi esquina Santiago, en pleno centro de San Miguel de Tucumán. Ver más