Lo aseguró el coordinador de Higiene y Seguridad del Ministerio de Trabajo. Pese a esto la directora de Vivienda ratificó que había controles, peró dudó que fueran suficientes.
Agua de bote a bote. Así estaba la zanja del conducto cloacal apenas se había «tragado» a los dos operarios. (foto: Marcelo Bustamante)
El coordinador de Higiene y Seguridad del Ministerio de Trabajo de la provincia, Néstor Botta, admitió que en el accidente de Unión y Herrera, donde el miércoles murieron ahogados dos obreros al desmoronarse una zanja de seis metros de profundidad, “no existió ni mala suerte ni desgracia”. Y fue contundente al indicar que “lo que hubo fue una falla en la seguridad de la obra, hay que determinar ahora dónde estuvo y las responsabilidades”.