AGRESIÓN A UN OPERADOR DE GRÚA TORRE: NEGARSE A REALIZAR UNA MANIOBRA PROHIBIDA NO DEBERÍA COSTARTE UNA PALIZA

A este compañero lo han enviado al hospital a martillazos por negarse a realizar una maniobra prohibida. Una situación gravísima que vuelve a poner sobre la mesa uno de los problemas que sufrimos los operadores de grúa torre en las obras: las presiones, las amenazas y la falta de respeto hacia nuestro trabajo y nuestras decisiones en materia de seguridad.

En muchas obras nos encontramos con grupos de trabajadores que cobran a destajo, por metros ejecutados, y que, en ocasiones, anteponen la producción a la seguridad. Parece que algunos olvidan que el gruista no solo tiene que atender sus necesidades, sino también las del resto de la obra, trabajando siempre dentro de unos límites que no se pueden sobrepasar.

Con demasiada frecuencia, se nos exige realizar maniobras que entrañan riesgos extremos, tanto para quienes trabajan en la obra como para el propio operador e incluso para los viandantes cuando trabajamos en zonas urbanas.

❌ Tirar de una carga en sesgo.
❌ Continuar trabajando cuando el anemómetro indica que se debe parar por fuertes vientos.
❌ Ejecutar maniobras que incumplen las normas de seguridad o ponen en peligro a otras personas.

Decir NO a una maniobra peligrosa no es hacer mal nuestro trabajo. Es cumplir con nuestra responsabilidad y proteger vidas.
Y que nadie se equivoque: la violencia nunca puede ser una respuesta a una decisión tomada por motivos de seguridad.

Lo ocurrido no debe quedar en una simple noticia. Entre los compañeros conocemos numerosos casos de agresiones, amenazas e intimidaciones que demuestran que este problema merece mucha más atención.

No podemos seguir normalizando que un profesional tenga que elegir entre poner en riesgo vidas o exponerse a sufrir represalias por hacer lo correcto. En España, la figura del operador de grúa torre necesita recuperar el respeto y el reconocimiento que merece. Somos una pieza fundamental en la construcción y tenemos una enorme responsabilidad sobre nuestras manos.

Ha llegado el momento de dignificar nuestra profesión, defender nuestra seguridad y exigir que se respete nuestro criterio profesional.

Porque una obra no puede construirse a cualquier precio.

NINGUNA MANIOBRA VALE UNA VIDA. NINGÚN TRABAJO JUSTIFICA UNA AGRESIÓN.

https://lnkd.in/p/dkYTfMGu

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