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Muerte, horror y bronca en el Aeropuerto de Ezeiza

Un inspector de Migraciones falleció en su lugar de trabajo, un cubículo de un metro por un metro, cuando atendía a pasajeros de vuelos internacionales. El hombre se desplomó y sufrió un infarto cardíaco masivo. Sus compañeros denuncian que el desfibrilador estaba sin batería, que los tubos no tenían oxígeno y que el personal médico, que estaba a 100 metros, tardó 20 minutos en llegar. Escándalo por un hecho impactante que fue presenciado por cientos de personas.

Un inspector de la Dirección Nacional de Migraciones murió en plena labor en el aeropuerto internacional de Ezeiza, en un suceso que impactó a los viajantes presentes y causó enorme indignación debido a que no se pudo utilizar el desfibrilador y el personal médico tardó 20 minutos a pesar de que se hallaba a sólo 100 metros.

La víctima, identificada como Carlos Fabián Benedetti, de 53 años, falleció en su puesto de trabajo mientras atendía a diplomáticos y tripulación en la zona de salida de vuelos internacionales de la estación aérea Ministro Pistarini.

De acuerdo a lo que señaló Prensa de Hoy, el hombre «estaba encerrado en su habitual lugar de labores: un box de un metro por un metro y sin aire acondicionado el miércoles a las 14, cuando se descompuso y se desplomó a consecuencia de un infarto cardíaco masivo (cardíaco súbito)».

Según los mismos informantes, dos pasajeros médicos intentaron atenderlo, luego de realizar maniobras para abrir la puerta que fallaba por falta de mantenimiento. Los profesionales no contaban con autorización para utilizar los desfibriladores, por lo que tuvieron que esperar 20 minutos a sanidad que estaba a solo 100 metros. Los tubos no tenían oxígeno, los desfibriladores estaban descargados y la adrenalina y demás medicación, vencida.

Los empleados advirtieron que el aeropuerto internacional más importante del país no cuenta con insumos para salvar la vida de pasajeros, ni de los empleados que trabajan en horarios rotativos, por jornadas de 10 horas -15 en temporada alta- con un descanso de 10 minutos.

Sin embargo, a horas de la muerte de Benedetti sus superiores solo habrían realizado una comunicación a los empleados: asistir “elegantes” para recibir a los funcionarios del G20 al día siguiente.

Según revelaron los propios trabajadores, al menos 3 empleados de migraciones murieron en similares condiciones en los últimos dos años. Según indicaron el hecho quedó registrado en las cámaras de seguridad, como en teléfonos celulares de pasajeros.

Benedetti, oriundo de Chivilcoy, casado y padre de dos hijas, fue conocido en esa ciudad a través de su activa participación en el fútbol, dado que jugó muchos años en Primera división y logró títulos en los clubes Deportivo Colón y Gimnasia y Esgrima, según consignó La Razón de Chivilcoy.

Una vez retirado de la actividad, fue ayudante técnico de su ex compañero en Deportivo Colón y gran amigo Raúl Amadeo Carbone, y pasó por los clubes Deportivo Alsina, 22 de Octubre y Deportivo Colón.

Fuente: www.cronica.com.ar

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